Arte y Crítica

Juan Manuel López Manfre

Juan Manuel López Manfre

Nací en Buenos Aires, soy hijo de una pianista que abandonó la música y de un vendedor que comenzó a escribir poesía en los últimos años de su vida. Allí ubico mi presente, en la exacta mitad entre el pasado musical de mi madre y el futuro poético de mi viejo, uniendo música y letra.

En 2007 editamos Fanático de la novela. En 2011 lanza- mos Fundamentalista del amor. En 2013 presentamos La Era de las estrellas. Y 2014 nos encuentra en un gran momento, con varias giras realizadas y el gusto de haber tocado en algunos de los lugares más lindos de este país y de México.

 

Mi infancia y adolescencia están marcadas por el salitre y la nostalgia de Mar del Plata donde viví hasta los 17 años, edad a la que volví a mi ciudad natal para estudiar Antropología.

Mirando en el tiempo, narrando rápidamente mis historia, entre imágenes mentales y laberintos llenos
de canciones, libros, debates, poesía, autores, amigos, amores, incógnitas, alegrías, despedidas, proyectos, tris- tezas, cambios y crecimiento… pero sobre todo narrando mi historia mirando más hacia adelante que hacia atrás, es que nace el proyecto en el cuál trabajo hace ya unos años: la Biografía Mutante.
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+info:
http://jmlm.bandcamp.com/

Desde los 9 años comencé a componer canciones incansablemente, con lo que podía comenzando por ru- idos de cacerolas hasta sobregrabaciones con cassettes, experimentos con el bajo. Hasta que a los 17 años, mi madre me regaló mi primera guitarra acústica: una Yamaha, con la cual grabé en todos mis discos.

www.facebook.com/JuanManuelLopezManfre www.biografiamutante.tumblr.com

Durante mis primeros años en antropología, práctica- mente dejé la música. Los nuevos saberes intelectuales captaron toda mi atención.

Eran tiempos nutritivos: conocí a personas fundamen- tales en mi vida y realicé investigaciones de campo en varias comunidades de Buenos Aires, Salta y Neuquén… La revuelta del 2001 me marcó: el amor y la miseria social, me atravesaron por completo. Dos años después, las contradicciones internas me llevaron a una gran revelación: en una semana abandoné, enojadísimo, la carrera universitaria y concreté el primer ensayo de lo que en 2004 sería Superfluo, junto a Nique Legarreta y Agustín Bandiera.